Y es que ahora ya nos hemos relajado bastante, pero ha habido una época de nuestras vidas, que seguro la mayoría recordaréis… que se llevaban las hasta aburrir. Yo he sido por supuesto una de ellas, como ya sabréis los que me conocéis. Tanto es así que las he llevado incluso a llevar bailarinas con calcetines… claro, me las ponía lo mismo en verano, primavera, otoño… y en Bilbao que llueve bastante, algo tenía que hacer. Y así he ido años… me encantaba la mezcla. En realidad ahora no se llevan tanto y entonces no se encuentran tan fácilmente, pero a mi me gustan mucho y creo que siempre tienen cabida.

Estas de la foto son muy básicas, tienen de especial el color que es lo que les da un poco de originalidad, que no está nada mal.